Las manos que hacen enamorarte

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Karen Ortega es una valduparense de 32 años, economista de profesión, quien usa sus manos para enamorar a través del arte. Esta madre, esposa y emprendedora es la creadora de Enamorarte, una tienda de regalos de la ciudad de Valledupar que busca hacer sentir especial a todas aquellas personas que han recibido alguna vez sus detalles.

Este hermoso emprendimiento, ha sorprendido y brindado momentos increíbles a muchos vallenatos, ha sido cómplice de celebraciones y de fechas muy significativas. Karen antes de iniciar con este trabajo, administraba una heladería de su propiedad, también fue empelada de algunas compañías de la localidad.

Ella recuerda cómo fueron sus inicios, y el motivo que la impulso a crear este gran emprendimiento; para ella todas las empresas nacen de algún momento crítico por el que atraviesan todas las familias, es ahí donde surgen ideas de negocios. Su familia lo vivió cuando las ventas de su cafetería empezaron a disminuir, fue ahí donde una amiga le hace una sugerencia la cual le quedó sonando, y era trabajar con los desayunos sorpresas, así podría iniciar con una nueva idea de negocio, y aprovechar los productos que esta misma vendía. Fue así como nació este hermoso proyecto.

“Yo no me di cuenta en qué momento empecé a posicionarme en el mercado, obviamente estamos en constante crecimiento, pero fue muy rápido; empezamos a publicar y se empezaron a fidelizar los clientes”, expresó.

Además, cuenta que después de usar las redes sociales como herramientas, se dio cuenta que trabajar este arte era mucho más fácil, ya que así llegaba a muchas personas. Karen también se encarga de cada detalle, pormenores de la elaboración y creación de los contenidos para sus redes sociales, ya que mostrar su trabajo requiere de mucha creatividad.

La emprendedora cuenta que fue lo más difícil de empezar a usar este tipo de plataformas, pues al momento de establecer un nombre para su negocio se volvió algo complicado por un tiempo, ya que todos los nombres a los que le apostaba eran plagiados por otras páginas.

“Muchos clientes me escribían afirmando que ya habían hecho su pedido y que nunca le había llegado”, indicó la emprendedora, afectada por la confusión con otras cuentas que tenían el mismo nombre. Así decidió llamar a su empresa Enamórate Valledupar, luego de darse cuenta que en la ciudad no había ningún negocio con ese nombre.

Se visiona en un futuro como la dueña de una gran casa de regalos en la región, y ser una de las más grandes en todo el país, esto con la intensión de consentir a esas personas de otras ciudades que han apreciado su creatividad, quienes le piden expandir su negocio, para poder sorprender a sus seres especiales con estos hermosos detalles hechos por la valduparence. Gracias a la bella experiencia que ha vivido durante todo este camino con su arte, emite una motivación a quienes el miedo de crear y emprender los desvía de ese gran sueño, afirma que, aunque haya altos y bajos, dificultades que siempre se van a presentar a la hora de emprender, la disciplina y hacer las cosas con mucho amor siempre servirán como impulso al momento de querer desafiar todo aquello que les impida crear.

“Aunque uno haga las cosas bonitas, bien hechas y aunque se tarden horas en elaborarlas, el cliente lo va a notar, al principio puede que uno demore horas armando un regalo, o emprendiendo en cualquier cosa, pero cuando ya se adquiere la agilidad, se hace con mucha más facilidad y mucho más rápido” puntualizó Karen Ortega.

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