Oscuridad en medio de Energía

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Por: Gregory S. Navarro J.


El bienestar social, es aquel grupo de cosas que actúan de manera positiva en la sociedad tales como un empleo digno, un servicio de salud de calidad, acceso a la educación, vivienda, tiempo de ocio y servicios públicos. Este último punto se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para las familias valduparenses, y es gracias a Afinia: empresa prestadora del servicio de energía eléctrica, que ha brillado no por su luz, sino por las desmesuradas facturas que están llegando a los hogares; causando una gran desesperación en las familias.

Es inaceptable que ahora las familias tengan que elegir entre realizar las compras de sus alimentos o pagar el servicio de la luz con cobros irregulares y con un incremento desproporcionado sin control alguno. Lo sorprendente del caso es que las familias cuentan con los mismos equipos de consumo eléctrico e incluso desconectando más a menudo para tratar de menguar esta carrera contra Afinia; siendo insuficiente la voluntad de los ciudadanos de ahorrar luz por sus propios medios, ya qué, se ha convertido en costumbre de esta compañía en realizar recortes todos los fines de semana y dejar sin fluido eléctrico a una significativa parte del municipio prestando un servicio de baja calidad; aun así con estas desconexiones programadas e intenciones de ahorro de los afectados, las facturas no dan tregua y de disminuir aumenta mes a mes.

No es para menos que las altas temperaturas nos acaloren el diario vivir, pero causa más efervescencia en nuestros cuerpos saber que en Valledupar, los estratos más bajos y con menos posibilidades de ingresos están pagando el costo del kw/h, como si fuesen estrato 5 en Bogotá. No es justo que los ciudadanos de a pie sufren los caprichos de una empresa, que al parecer su regulación es casi nula. Este alto costo de energía está trayendo consigo una ola de miseria y desaceleración económica a la ciudad.

Precisamente, la óptima prestación de los servicios públicos con su justo precio trae consigo un bienestar social, que permite el crecimiento económico de la ciudadanía en general. Afinia, está espantando a inversionistas y emprendedores que han puesto sus ojos en Valledupar, al generar incertidumbre financiera sobre la fluctuación del costo del servicio de energía y la falta de garantías para la estabilización de nuevas empresas, es un excelente caldo de cultivo que, de seguir así, continuará ahuyentando todo lo relacionado con inversión y consigo prolongará la miseria.

Ahora bien, hay unos ciudadanos cesarenses que también han brillado por su ausencia en la falta de control a esta empresa de servicios públicos, estoy hablando de los Honorables Congresistas, que en rara ocasión twittean sobre los costos de energía, pero no toman las cartas necesarias en el asunto para garantizar un debate de control de calidad. Así mismo, la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), no se ha pronunciado sobre el alto costo de energía eléctrica en la capital del Cesar; aunque habrá que esperar los próximos días con el nuevo equipo de trabajo que ingresó a la CREG, nombrado por el Presidente de la República, y que posiblemente centre su mirada en las irregularidades que se están presentando.

Aún así, es hora de empezar a hacerle el quite a Afinia, y promover las energías limpias en la ciudad. Desde la administración municipal, sería ideal que estimularan a los emprendedores y empresarios, a la utilización de energías limpias con la instalación de paneles solares en sus comercios e incluso promover la financiación de dichos programas de independencia energética con los recursos del municipio, que garanticen el desarrollo social y sostenible en el tiempo, contamos con una poderosa fuente de energía como lo es el sol y no la estamos aprovechando como se debería. El mundo va hacia la dirección de las energías limpias y no nos podemos quedar atrás. Así mismo estamos a la espera de la puesta en funcionamiento de “El Paso Solar Plant”, la granja de energía solar más grande del país, donde esperamos que el departamento del Cesar y toda la costa, sean los principales beneficiados de este megaproyecto, que si cumple su propósito beneficiará positivamente a la ciudadanía del caribe colombiano.

Mientras llega ese día donde activen la Granja Solar y la Administración Municipal, promueve las energías limpias, seguiremos mirando con sigilo el actuar de Afinia, una empresa que no se toma la molestia de escuchar a sus usuarios y tampoco brinda garantías. Hace unos días a las afueras de la sede administrativa un grupo de ciudadanos hizo presencia y elevó su voz de protesta por la usura en los cobros, la exhortación es a seguir luchando por unas tarifas dignas desde todos los espacios disponibles que nos brinda la constitución y la ley.

Finalmente me salta una duda: Si el servicio es de tan mala calidad y el costo de energía es tan alto, hacia dónde se está dirigiendo el dinero recaudado por la empresa, ¿qué inversiones sociales en Valledupar están realizando? ¿a qué comunidades vulnerables están ayudando? O más bien será que todo el dinero se está yendo para Medellín, y su región marchando hacia el progreso y nuestra Región Caribe; caminando a paso firme de espaldas hacia el atraso ¿A qué estamos jugando EPM?

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