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lunes, febrero 26, 2024

La cultura narco del Caribe

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Por Carlos Andrés Añez maestre.

“No se puede permitir que el narcotráfico se apropie de la región. El narcotráfico está invadiendo al país, se está permitiendo el empoderamiento de las bandas criminales, lo que impacta en la extorsión y los homicidios” esto dijo Procuradora General de la Nación, Margarita Cabello, desde Barranquilla anunciando la mesa técnica de seguridad que se realizará el 6 de julio para tratar la ola de crímenes que está afectando a nuestra región.

Pero lo dicho por la cabeza del Ministerio Público parece como si hablara de una fiebre pasajera y no de una enfermedad que ya hizo metástasis y que evolucionó a las grandes empresas criminales como las AUC, clan del golfo y poco a poco el tren de Aragua.

Lo ocurrido en Barranquilla con la familia Vega Daza no es otra cosa que un episodio de una historia de sangre que tiene a curramba como capital de muchos grupos dedicados al narcotráfico, lo que no es de ahora, el apogeo de la marimba y su mutación al negocio de la coca tiene un capítulo especial en la región caribe desde los desiertos de la Guajira, pasando por el Magdalena y mostrando sus dientes en Atlántico, Bolívar y con actores en el Cesar.

Impresionantes riquezas en Barranquilla tuvieron origen en el mundo del tráfico de drogas ilícitas, símbolo de eso el imponente hotel el Prado, el centro comercial Villa Country de propiedad de la familia Nasser Arana liderados por Julio Cesar Nasser David y su esposa Sheyla Myriam Arana de Nasser, inicios de una época de lujos y de la creciente economía traqueta que hoy se ve sin disimulo incluso en Valledupar, basta con asomarse a licoreras como Jr o restaurantes como Galeón donde figuras tenebrosas y salidos de la nada muestran su dinero aplaudido por una cantidad de jóvenes incautos y lambones, hasta mujeres aspirantes a la Asamblea del Cesar ya se toman fotos en sus redes con estos personajes, pero eso lo trataremos después.

Los Nasser eran la cabeza de un gran cartel con fuertes nexos con el de Medellín, en alguna ocasión un hijo de la pareja a quien llamaban tito fue rechazado por miembros de la sociedad barranquillera y no le permitían jugar bolos con los otros jóvenes de la elite costeña, iracundos los padres de tito le hicieron su propia bolera que llegó a estar a la par de las mejores de América y la llamaron “Titos Bolos”. Capeto el mayor de los hijos, Nasser fue capturado en 1998 por ser considerado el socio más importante de Alberto Orlandez Gamboa, alias “el caracol”, para esta fecha el imperio Nasser estaba desapareciendo, el caracol perseguido y todo el cartel de la costa mutando, porque las bandas criminales no se acaban solo se transforman. A tito lo mataron saliendo de un gimnasio, se dice que por líos de faldas como el caso de Rafael Orozco.

En Fundación- Magdalena como parte de esta sociedad se encontraban los hermanos Durán, socios del legendario José Rafael Abello Silva “El mono Abello” y de Salomón Camacho, el Durán gozaban del aprecio de agrupaciones vallenatas en especial de Jorge Oñate que saludaba constantemente a Jairo Durán “el mico”, cuyos problemas se hicieron evidentes por la pérdida de un cargamento de coca que tenía como destino Massachusetts, lo que provocó una pelea con el caracol y la salida de Salomón Camacho para Venezuela a refugiarse, después de la muerte del mico en Bogotá, su hermano el ex representante Alex Durán quien juró vengar la muerte de su hermano, se esconde en su pueblo Fundación, arma unos hombres para que lo protejan, pero es asesinado con varios de sus escoltas en su propia casa en 1993.

Pero no se puede hablar de la historia del narcotráfico en Colombia sin mencionar al mono Abello, uno de los primeros capos extraditado a U.S.A, regresa  después de pagar 18 años de prisión protagonizando enfrentamientos con miembros importantes la sociedad samaria como los Olarte; también en conocido en Valledupar porque algunos personajes vallenatos que en otrora se mostraban como prósperos ganaderos no eran otra cosa que testaferros de Abello quien tenía como propósito recuperar los bienes que estaban a nombre de terceros, esto enfermó a más de uno en Valledupar en el novalito por la calle 12.

Regresamos a Barranquilla y allá también estaba el “rey de la Guajira” título que Diomedes Diaz le dio a Samuel Orlando Mengual Alarcón, procedente de Camarón en la Guajira, rápidamente escaló en las sangrienta escalera que lleva a la cúpula del narcotráfico, estuvo vinculado a un proceso por ser sospechoso de esconder a Dandeny Muñoz Mosquera alias la “Kika” uno de los más peligrosos sicarios de Pablo escobar a quien señalan de colocar la bomba en el avión de Avianca, hoy la Kika sigue en U.S.A cumpliendo una larga pena. Samuel Alarcón murió en la cárcel modelo de Bogotá el 5 de enero de 1955 a las 5 de la tarde por disparos que otro interno le propinó.

Como parte del desmantelamiento de la banda liderada por el caracol y la puja entre narcos de Barranquilla y Santa Marta, cae Crusi Antonio González Vega “crucito”, un cobrador de la mafia a quien le encargaban el cobro de dinero a otros grupos mafiosos, lo que hacía con mucha habilidad y una bravura que pocos tenían, pero precisamente esa agresividad lo convirtió en objetivo de narcos samarios quienes organizaron todo un operativo para matarlo en la puerta del famoso “champagne vallenato” un reconocido club vallenato de los 90 donde se presentaban las reconocidas agrupaciones vallenatas, González al notar movimientos extraños cerca de su mesa decide levantarse un poco tomado y le pide al propietario del establecimiento que lo acompañe a la puerta, ingenuamente pensó que nada la pasaría si caminaba de la mano del dueño de champagne; sin embargo, los cálculos le fallaron y en la puerta llovieron balas que acabaron con la vida de Crusi Gonzalez, su hermana, varios de sus escoltas y de paso mataron a Rangel Navarro el dueño de champagne a quien Ivan Villazón saluda en la canción los tres hermanos del álbum tiempo vallenato de 1997, amablemente Navarro acompañó a González a la puerta sin saber que eran sus últimos pasos, después de esto ese sitio que fue lugar de muchas fiestas vallenata perdió su encanto.

Así que lo de los Vega Daza en barranquilla no es otra cosa que parte de esa cadena de negocios, muerte, dinero, alianzas y traiciones que obliga a la transformación de los grupos criminales, en ese registro de asesinatos está la de Gaby Daza, feroz protagonista de estas historias con relación en muchas de esas mutaciones de las bandas de la costa, igual que otros que fueron parte de los saludos de grupos como los Betos, en cuyas canciones nos podía faltar los nombres de chito, ñoño y el compa Daza.

Por lo tanto, señora Procuradora, el narcotráfico no es un problema que está asomando la cabeza, ya desde hace años le vemos el cuerpo entero y como está pasando en Valledupar le estamos viendo la barba y las trenzas dominicanas, pero eso es parte de una sociedad sedienta de riqueza fácil y de una tolerancia con los delincuentes o más allá de tolerancia, de una admiración sin límites por los narcotraficantes.

 

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