Arneyiz Narváez, es la fundadora de Creaciones Arcoíris, un emprendimiento que ha venido consolidando desde hace varios años. En su gusto por los accesorios para niñas vio la oportunidad para generar ingresos. “Este proyecto nace de la necesidad, estábamos pasando por un momento de crisis y empezamos elaborando un solo producto que fue un cintillo para bebés, tomamos la decisión de venderlo al por mayor porque la idea principal fue esa”, relató la emprendedora.
En su habitación, sentada en una mesa y con unos cuantos materiales, Arneyiz se dedicaba a crear, una vez fue creciendo su clientela y la demanda de pedidos de cintillos, el negocio empezó a ofrecer más accesorios. “Los clientes nos comenzaron a preguntar qué otro producto más elaboramos, qué otra cosa más hacíamos y eso nos motivó a fabricar las diademas para niñas, para damas, también los ganchos, las moñas, turbantes, todo lo demás que elaboramos en nuestra empresa”, indicó.
Pasaron tres años y la creatividad de Arneyiz poco a poco fue compensada, a tal punto, que pasó de la habitación a tener su tienda física. “Dijimos, tenemos que colocar una tienda presencial puesto que ya se está vendiendo mucho y pues es rentable”, además con la posibilidad de abrir las puertas de su tienda vieron una oportunidad de poder venderle tanto a los clientes mayoristas como a las mamitas.
Llevó su negocio de la teoría a la practica
Arneyiz es administradora de empresas de profesión, creativa por vocación y emprendedora por pasión. “No hice ningún curso. La verdad todo ha sido empírico, pues he visto muchos vídeos por Youtube. Siempre estoy interesada, si veo en la calle a una persona con un lazo o a una niña, trato de grabarme el diseño pues me llama muchísimo la atención, la verdad que me gusta mucho”, agregó.
Este negocio lo plasmó inicialmente en un trabajo de la universidad cuando cursaba su carrera de administración de empresas, sin imaginar que se convertiría en una realidad. “No he tenido que ejercer mi profesión en ninguna otra empresa, sino en Arcoíris desde hace 13 años”, aseguró la propietaria de la tienda.
Además de administrar su propia empresa, es esposa y madre, tiene dos niñas quienes son las primeras en lucir sus creaciones. “Siempre me llamaron la atención las niñas, me parece que se ven lindas bien peinadas y arregladas cuando llevan lazos o cintillos y además resaltan mucho más su belleza”, detalló.
El reto de sostener su negocio en medio de la pandemia
Creaciones Arcoíris está ubicada en el barrio Mayales, donde se ha sostenido por 10 años, pese a las dificultades que enfrentaron como cualquier otro negocio a consecuencia de la pandemia y las exigencias del mercado. “Creo que todos hemos asumido muchos retos y uno grandísimo han sido las redes sociales, porque muchas personas no prestamos atención a lo que eran las redes sociales, antes de la pandemia. Yo en mi caso no manejé mucho la tienda física y las ventas durante la pandemia las realizaba de manera virtual, a través de las redes sociales”.
Arneyiz quien siempre ha contado con el apoyo de su esposo continúa fabricando accesorios a diario para las niñas y sus mamitas, de acuerdo al gusto de cada cliente.
Además, en Creaciones Arcoíris también ofrecen ropa para niñas entre cero y seis años, que pueden lucir en cualquier ocasión. “Nosotros mismos fabricamos y también pueden encontrar ropa importada en nuestra tienda”, indicó Arneyiz. Ahora, el próximo reto que está por asumir esta emprendedora es el de expandir su negocio y poder abrir otras tiendas no solo en la capital del departamento del Cesar, sino, en otras ciudades.